Fin de semana intentando algo, pero sólo pesqué un poco de frío.
Ayer hacía eco de la buena noticia del nuevo libro de José Benito, y hoy toca como es costumbre relatar un poco del fin de semana. Llevo varios días, desde esta entrada: Lo que quedaba de relatar del fin de semana. Dándole vueltas a la cabeza con lo de los Cormoranes. Y por fin este domingo me decidí acercarme a ver que pasaba. La verdad es que lo que paso fue poco, pero voy a ir relatando poco a poco.
La mañana no era de las peores, la noche del viernes al sábado amaneció con mucho más frío, inclusive el campo se cubrió con un buen manto blanco de la escarcha helada que esa noche cayó. Como comentaba el amanecer del domingo fue mucho más templado. Entonces me decidí ir al embalse a ver si pillaba a los Cormoranes, además me era propicia, porque entre el cambio de hora y que duermo poco, estaba de noche en la orilla, eso sí como soy un valiente, pues eso, casi a pelo, con mi silla de tijera y la red de camuflaje, ala, miedo, quien ha dicho miedo. Empezaron a despuntar las primeras luces y el día prometía pero que muy bien. Mirar, que pinta tan buena tenía la mañana y el posadero al que dirigía mi 300 más el dupli.
Si os fijáis bien, en el posadero, se posó un peque, pero no puedo decir bien que es, porque no lo veo bien, sólo aprecio una silueta negra. No me digáis que no pintaba bien. Pero todo se torció un poco, porque empezaron las nieblas a levantarse del agua, por el cambio de temperatura, y se cubrió todo sin dejar pasar nada de luz. Las tomas siguientes casi son en b&n de como se puso todo.
Bajó una Garceta y yo me puse tan contento, diciendo esto promete, pero no se acercó todo lo que a mi me hubiese gustado, pero de todas formas no se porto nada mal, pero los colores eran casi nulos.
Al final empezaron a pasar los Cormoranes de los dormideros a la zona en que yo estaba, pues como da el sol al despuntar, había observado que se acercaban a abrir sus alas y posar calentándose y secándose. Evidentemente yo que fui tan valiente ellos me veían y dirían y este?, no se da cuenta que le estamos viendo? y según venían daban un quiebro y giraban hacía otro lado.
El frío empezó a ser casi insoportable, hasta llegar al punto que el AF de mi 300 dejó de funcionar y miré y estaba con una buena capa de escarcha helada encima, el parasol estaba blanco y yo tiritando.
Por fin se poso un joven de Cormorán que me dio tiempo a sacar un par de fotos iguales y se mosqueo y se fue sin decirme ni adiós.
Como podéis comprobar las fotos no valen mucho, pero pasé un buen rato y también mucho frío, pero lo curé enseguida con un buen café caliente y unos churros.
Tengo alguna foto más de una Lavandera que se posó, pero ya lo postearé en otra ocasión.
La información sobre las aves, como siempre doy las gracias a los amigos de pajaricos.
Las fotos son propiedad de su autor y protegidas por Copyright









pues las fotos serán mejorables pero las sensaciones (incluido el frio) esas ya no te las quita nadie…pues na a seguir persiguiendolo
Un abrazo
La garceta está muy bien hombre, no seas llorica. Si quieres un día pruebas con mi escondite plegable, que algo de frío te quitará…